El Perú enfrenta en 2026 una doble amenaza climática. Por un lado, el Niño Costero está activo desde inicios de año. Por otro lado, los expertos proyectan un Niño Global que se intensificaría entre mayo y julio. Además, sus efectos podrían extenderse hasta el verano de 2027.
Este escenario pone en riesgo a los principales sectores de producción nacional. Por este motivo, la relación entre las exportaciones peruanas y El Niño se convierte en una variable crítica. Específicamente, peligran sectores como la agroexportación, la pesca industrial y la minería.
No obstante, el comercio exterior peruano atraviesa uno de sus mejores momentos históricos. Por lo tanto, entender cómo el clima impacta el comercio es una prioridad estratégica. Esta prioridad involucra directamente a empresas, gremios y tomadores de decisión.
¿Qué está pasando con el clima en el Perú? El escenario 2026-2027
El año 2026 arrancó con el Niño Costero ya en marcha. De hecho, el SENAMHI confirmó desde febrero que el fenómeno estaba activo. Se registraron lluvias de fuerte intensidad en las costas de Tumbes y Piura. Sin embargo, las proyecciones meteorológicas indicaban un incremento sostenido de la temperatura marina. Por consiguiente, el fenómeno iría ganando intensidad en los meses siguientes.
El acoplamiento del Niño Costero y el Niño Global
La mayor preocupación radica en que el Niño Costero se acople con un Niño Global. Inevitablemente, en abril, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) informó sobre este posible desarrollo. Por lo tanto, el Niño Global se consolidaría a partir de mediados de 2026. Las temperaturas de la superficie del mar en el Pacífico central y oriental aumentan rápidamente.
Si este relevo se concreta, el mar peruano no lograría enfriarse durante el invierno. En consecuencia, los impactos sobre el clima, la pesca y los ecosistemas se extenderían hasta el 2027.
Efectos diferenciados en las regiones peruanas
Grinia Ávalos Roldán, directora de meteorología del SENAMHI, alertó sobre estos cambios. Según la experta, el Niño Global traerá efectos muy diferenciados según la geografía del país. Por un lado, la costa norte experimentará lluvias intensas y destructivas.
Por otro lado, la sierra suroriental sufrirá graves sequías y retraso de lluvias. Esta situación afectará directamente a Cusco, Puno, Arequipa, Tacna y Moquegua. Asimismo, esta alteración climática es determinante para cultivos andinos tradicionales como la quinua, el maíz y la papa.
El peso de las exportaciones en juego
Antes de analizar los impactos, debemos comprender el contexto macroeconómico. Las exportaciones representan uno de los pilares fundamentales de la economía nacional. Además, esta actividad genera cientos de miles de empleos directos e indirectos en todo el país.
Por ejemplo, el sector agroexportador logró niveles récord en años recientes. Asimismo, la harina y el aceite de pescado siguen siendo productos bandera en Asia y Europa. Para 2026, el panorama exportador era sumamente optimista al iniciar el año. El sector registró avances muy favorables en los primeros meses de la campaña comercial.
Sin embargo, la amenaza climática actual puede alterar de forma drástica este panorama comercial. Por consiguiente, proteger estas industrias es vital para la estabilidad nacional.
Sector por sector: impactos de las exportaciones peruanas y El Niño
El análisis sectorial revela la magnitud de la vulnerabilidad de nuestra economía. La interacción entre las exportaciones peruanas y El Niño genera diferentes niveles de riesgo según el rubro productivo. Por lo tanto, cada sector productivo exige estrategias particulares y un análisis profundo.
Agroexportación: el sector más vulnerable
La agroexportación destaca como la actividad más sensible al cambio climático global. Las lluvias intensas, las inundaciones y el desborde de ríos saturan rápidamente los suelos agrícolas. Por lo tanto, estos eventos dañan directamente los cultivos orientados al mercado internacional. En consecuencia, los impactos se manifiestan en tres dimensiones clave de producción.
Pérdidas directas de producción en el campo
Los episodios climáticos extremos reducen de forma drástica los rendimientos de los cultivos. Esta reducción afecta directamente al mango, al arándano, al espárrago y al cacao. Por un lado, se registran daños físicos en los campos de cultivo. Por otro lado, ocurre un rápido deterioro de la calidad requerida por los mercados internacionales.
Sin esta calidad, los productores no pueden cumplir los exigentes estándares de exportación. De hecho, en eventos climáticos anteriores, estos productos registraron caídas severas en sus volúmenes. Por este motivo, muchas empresas dejaron contratos internacionales sin poder cumplirse.
Alteración de calendarios agrícolas
El aumento de las temperaturas y los cambios en las lluvias modifican los ciclos tradicionales de siembra. Este desajuste provoca retrasos significativos en las cosechas de exportación. Además, genera una reducción generalizada de los rendimientos en el campo.
Como resultado, se producen desfases en las ventanas comerciales internacionales. Esta situación es sumamente crítica para los productos frescos de exportación. Por consiguiente, el éxito comercial de estos bienes depende de la precisión de sus calendarios.
Efecto destructivo en los productos andinos
Por su parte, el Niño Global implica una menor cantidad de lluvias en la sierra sur. Esta escasez pone en alerta máxima la producción de quinua, maíz y papa. Por lo tanto, la falta de agua no solo impacta la exportación directa de estos alimentos. Asimismo, reduce de manera crítica la disponibilidad de materias primas para la agroindustria nacional.
Los eventos pasados sirven como una referencia histórica ineludible para el sector. De hecho, durante los Niños costeros más intensos, el agro peruano registró caídas significativas. Estas contracciones superaron en ocasiones a los demás sectores económicos de la nación. Por consiguiente, estas lecciones ilustran la gran magnitud del riesgo que enfrentamos en 2026.
Pesca industrial: la anchoveta en la línea de fuego
El sector pesquero industrial sufre el mayor impacto directo por los cambios del clima. Este fenómeno calienta rápidamente las aguas superficiales de nuestro litoral. En consecuencia, la anchoveta modifica su comportamiento habitual de supervivencia.
Este recurso, base de la harina y el aceite de pescado, se distribuye de forma diferente. El pez se profundiza para buscar aguas frías o migra masivamente hacia el sur del litoral. Sin duda, este retroceso de la anchoveta ejemplifica la relación crítica entre las exportaciones peruanas y El Niño.
Las consecuencias económicas de este comportamiento son devastadoras para el país. En eventos climáticos recientes, el sector experimentó paralizaciones industriales muy prolongadas. Estas suspensiones afectaron tanto a las grandes corporaciones como a los pequeños negocios locales. Así, los tripulantes, las plantas procesadoras y los transportistas sufrieron el impacto de manera encadenada. Cuando la anchoveta escasea por el calor del agua, toda la cadena de exportación pesquera se detiene.
Además, los especialistas del sector advierten que los riesgos financieros más altos recaen en la pesca industrial. Para 2026, las expectativas de crecimiento pesquero dependen de la evolución climática del segundo semestre. Si el fenómeno se intensifica, los resultados comerciales de los envíos pesqueros serán muy desfavorables.
Minería: el riesgo logístico en carreteras
La minería peruana es el motor indiscutible de las exportaciones tradicionales del país. Este sector genera divisas clave mediante la venta de cobre, zinc, oro y plata. Sin embargo, enfrenta un tipo de riesgo diferente y muy destructivo frente al Niño.
Nos referimos específicamente al colapso generalizado de la infraestructura vial nacional. La gran mayoría de las operaciones mineras se ubican en las zonas andinas. Por lo tanto, dependen de las carreteras para transportar el concentrado de mineral a los puertos. En este contexto, la logística de las exportaciones peruanas y El Niño representan un desafío permanente para las carreteras andinas.
El riesgo más complejo de contrarrestar es el colapso prolongado de la red vial. Así lo advirtió Ernesto Balarezo, vicepresidente ejecutivo para las Américas de Gold Fields Limited. Las minas ubicadas en el centro del Perú son especialmente vulnerables. Su salida al mar pasa por rutas estrechas y sin alternativas viables para el transporte pesado.
Cuando las lluvias intensas destruyen puentes y carreteras, las operaciones mineras se paralizan por completo. Esto ocurre incluso si los yacimientos y las plantas no sufren ningún daño físico en sus instalaciones.
Por ejemplo, durante El Niño de 2017, los daños en la infraestructura vial fueron multimillonarios. La desaceleración económica de ese año se explicó en gran parte por estos problemas de transporte de mineral. Además, para las operaciones de la sierra sur, la sequía genera otro problema severo. La falta de lluvias limita el acceso al agua, la cual constituye un insumo crítico para procesar los minerales de exportación.
El costo económico: un riesgo sistémico nacional
El impacto del Niño Costero en la economía nacional trasciende a los sectores individuales de comercio. Diversos estudios demuestran que las pérdidas financieras se concentran en regiones productoras del norte y sur. Estos daños generan un impacto en cadena sobre el agro, la pesca, el transporte y el empleo local. El análisis del costo financiero asocia directamente las exportaciones peruanas y El Niño con caídas en el PBI.
En perspectiva histórica, los Niños más intensos provocaron contracciones muy severas del Producto Bruto Interno. Asimismo, causaron caídas históricas en los envíos de harina de pescado y espárragos. Por su parte, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) ya realizó estimaciones sobre este problema.
Los efectos acumulados del cambio climático impactarán negativamente en la competitividad de la economía a largo plazo. Cada vez que este fenómeno se presenta, se debilita la recaudación de impuestos. De igual manera, se destruye el empleo rural y disminuye la competitividad de las cadenas logísticas.
El cambio climático como amplificador del riesgo
El Fenómeno del Niño no representa un evento nuevo para la historia peruana. Sin embargo, el cambio climático global actúa como un peligroso multiplicador de todos sus efectos tradicionales. El calentamiento de la Tierra elevó la temperatura del medio ambiente en casi 2°C en varias regiones productoras. Este incremento térmico afecta de forma directa la calidad de los cultivos de exportación. De hecho, la relación entre las exportaciones peruanas y El Niño se vuelve más inestable debido al calentamiento global.
Aunque la OMM señala que no hay pruebas concluyentes del aumento de la frecuencia del fenómeno, sí hay consenso científico sobre su fuerza. Los eventos climáticos extremos muestran una mayor intensidad debido al calentamiento de los océanos. Por consiguiente, para los exportadores peruanos, esto cambia las reglas de juego comercial. Los riesgos climáticos ya no son crisis excepcionales que ocurren cada década. Ahora constituyen una variable permanente que se debe integrar en la planificación comercial y logística corporativa.
Estrategias de adaptación: soluciones para exportadores inteligentes
A pesar de la gravedad de los riesgos, el sector empresarial peruano diseñó eficientes herramientas de adaptación. Para proteger las exportaciones peruanas y El Niño no destruya valor, los empresarios ejecutan activamente acciones de mitigación. A continuación, detallamos las principales iniciativas del sector.
Monitoreo climático e inteligencia de datos
La Asociación de Exportadores (ADEX) y el SENAMHI firmaron una alianza estratégica muy importante. Ambas instituciones buscan anticipar científicamente los impactos climáticos sobre las ventas al exterior.
Mediante herramientas agrometeorológicas modernas, protegen la producción y la cadena logística del país. Así, reducen considerablemente los riesgos asociados a las lluvias extremas y las sequías. El taller especializado del SENAMHI representó un hito fundamental para dotar de información valiosa a las empresas exportadoras.
Planificación de cosechas y ventanas comerciales
Por otro lado, las corporaciones agroexportadoras implementaron modernos modelos predictivos de clima. Estas herramientas digitales permiten prever eventos extremos con semanas de anticipación.
De esta manera, los gerentes agrícolas pueden ajustar los calendarios de siembra y cosecha. Esta planificación es vital para cumplir con los despachos programados a los compradores internacionales. Gracias a esto, las empresas evitan penalidades comerciales por incumplimiento de contratos.
Diversificación logística: el cabotaje como alternativa
Frente a la debilidad de las carreteras de la costa norte, el cabotaje marítimo surge como una gran solución logística. La nueva Ley de Cabotaje en el Perú facilita el transporte de mercancías entre puertos nacionales de forma ágil.
Esta norma beneficia de manera directa a más de 6,000 pequeñas y medianas empresas exportadoras. Además, ofrece una ruta de transporte segura cuando las carreteras principales colapsan por los huaicos. Esta diversificación logística blinda las exportaciones peruanas y El Niño no detiene el flujo comercial hacia el exterior. Durante el Niño Costero de 2016, el cabotaje demostró ser la única vía de transporte que continuó operando con éxito.
Tecnología agrícola y resiliencia productiva
Asimismo, la adopción de tecnología agrícola de vanguardia fortalece la resiliencia de los campos de cultivo. Las empresas inverterán activamente en sistemas automatizados de riego tecnificado para optimizar el uso de agua.
También introducen variedades de plantas más resistentes a las plagas generadas por el calor y la humedad. Este manejo agronómico integrado disminuye considerablemente la pérdida de cultivos exportables ante el estrés térmico.
Fortalecimiento institucional e infraestructura hidráulica
Finalmente, los expertos consideran urgente fortalecer la infraestructura de los valles productivos nacionales. Es prioritario construir mejores sistemas de drenaje y realizar obras de encauzamiento de ríos en el norte peruano.
Estas obras públicas requieren de una fuerte inversión y de una estrecha coordinación entre el Estado y el sector privado. De esta forma, se protegerán los valles agrícolas de Piura, Lambayeque y La Libertad frente a las inundaciones masivas.
Reflexión final: el clima como variable de competitividad
El Perú destaca actualmente como una potencia exportadora líder en el mercado internacional de frutas, pesca y minerales. Esta posición comercial privilegiada costó décadas de arduo trabajo de miles de peruanos. Por lo tanto, no debemos dar por garantizada esta competitividad internacional en el futuro.
En 2026, con un Niño Costero activo y la amenaza de un Niño Global, el sector enfrenta una prueba decisiva de supervivencia comercial. La historia nos enseña que un desastre climático puede destruir el esfuerzo de muchos meses en pocos días. No obstante, el país demostró una gran capacidad de resiliencia cuando se trabaja de manera planificada. La inversión oportuna y la articulación entre el gobierno y las empresas son las verdaderas claves del éxito. En conclusión, el éxito de las exportaciones peruanas y El Niño bajo control dependerán de nuestra capacidad colectiva de adaptación.
Por lo tanto, este no es el momento de esperar a que pasen las lluvias destructivas. Es la hora de activar de inmediato los planes de contingencia corporativos. Las empresas deben fortalecer su comunicación con los clientes del exterior y diversificar sus transportistas marítimos. Solo quienes consideren al clima como una variable estratégica mantendrán su liderazgo en el mercado global.
Fuentes
ENFEN, SENAMHI, OMM, ADEX, SNP, Idexcam-CCL, Oceana Perú, INEI, Macroconsult, Infobae Perú, RPP Noticias, Gestión, El Comercio, Agrolatam, Red Agrícola, ESAN Conexión, IDIAT.
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1.-Casi todo lo que compramos es de China Desde el celular que usamos, la ropa que vestimos, los utensilios de cocina que utilizamos en nuestro día a día, entre muchas cosas más; casi todo es comprado desde China. (🤫shhh es un secreto…) Ya sea de uso personal...

